Reciclar correctamente no depende solo del contenedor, sino de todo el proceso que lo rodea. Desde la generación del residuo hasta su recogida y transporte, cada fase influye directamente en la eficiencia, los costes y el impacto ambiental.

En este contexto, la compactación de residuos se ha convertido en una herramienta clave para mejorar los procesos de reciclaje, especialmente en entornos industriales, logísticos y comerciales donde se generan grandes volúmenes de residuos a diario.